lunes, 5 de diciembre de 2016

Tarta para Tian

Hola buenos días.

La tarta que hoy os voy a enseñar forma parte de las especiales para mí. Y cuando la veáis, diréis: pues bueno, tampoco es para tanto. Helena ha hecho tartas más difíciles y espectaculares que esta. Y cierto es. Pero es que el destinatario de la misma es una de las personitas más importantes de mi vida: mi sobrino Tian, que el pasado 1 de diciembre cumplió su primer año de vida.

Yo sólo tengo una hermana y por circunstancias de la vida, estaba casi convencida de que nunca me haría tía. Pero el pasado año recibí uno de los mejores regalos que me han hecho nunca. No os miento cuando os aseguro que el día que mi hermana me dijo que iba a ser tía al principio no reaccioné.

Estaba decorando unas galletas (me acuerdo perfectamente) y seguí como si nada, pensando que estaba vacilándome. Y cuando tras unos segundos ví que tanto ella como mi madre asentían diciendo que era verdad, verdadera, pegué tal grito que me tuvieron que oír por media ciudad.

Por circunstancias, el embarazo de mi hermana tiene sus complicaciones así que el pasado 1 de diciembre de 2015 cuando nació Tian, fue de los días mas felices e increíbles de mi vida.

Y claro, tras tantos años sin bebés en la familia, el pequeñajo se ha convertido en el juguete de todos nosotros y especialmente de mis hijos. Rubio, precioso, dormilón y comilón a partes iguales. Y digo yo ¿cómo se hacen niños tan tranquilos y buenotes?, con lo tremendos que fueron mis hijos de bebes para dormir. Ainssss.

La tarta que le hice como veis es muy sencilla, pero eso quiso mi hermana. Verde pastel, con un arco iris grande, pequeñas nubecitas de colores y el nombre (original, lo sé) de mi sobrino.

Por dentro era de vanilla y claras montadas y hecha con azúcar panela (el azúcar moreno más puro que hay porque esta sin refinar). Sencilla para que no hubiese ningún ingrediente que el pequeño Tian no pudiese comer. Rellena de swiss merengue buttercream de caramelo. Y por supuesto toda, todita era sin gluten. Apta para toda la familia.
Tian, eres genial y desde aquí solo decirte que tu tía espera hacerte muchas, muchas tartas a lo largo de tu espero, larga y precisa vida. Gracias por hacerme uno de los mejores regalos de mi vida: ser tía.

Un besote
Helena

lunes, 28 de noviembre de 2016

Tarta Raqueta Padel para apoyar la Dislexia

Hola buenos días.

Cuando una tiene un hijo o hija con un problema, sea el que sea, desde uno de salud, de alimentación, o de aprendizaje, se hace una auténtica experta en ello.

Lo sé yo como celiaca y madre de un niño celiaco y lo sabe mi amiga Iranzu, cuyo hijo menor Miguel, que es uno de los mejores amigos de mi hijo mayor, tiene dislexia.

Es normal que cuando a uno no le afecta una enfermedad o un problema, lo desconozca. Eso sí, la ignorancia es muy atrevida y las personas muchas veces tendemos a verter nuestras opiniones sobre tal o cual tema como si fuésemos expertos en ello, cuando en realidad no tenemos ni idea y metemos la pata hasta el fondo. Sé de lo que hablo porque a raíz de nuestra celiaquía, me he encontrado con situaciones complicadas porque todo el mundo opinaba de ella y además sentaban cátedra. En fin, la vida misma.

Pues con la dislexia pasa lo mismo. Antes de que nos tocase de cerca por este amigo de mi hijo, yo creía que era confundir derecha e izquierda; cambiar el orden de algunas letras, etc... Pero nada más lejos de la realidad. La dislexia es una dificultad del aprendizaje que afecta de muy distintas maneras a muchos, pero muchos niños. Niños que en general además son muy, muy inteligentes pero simplemente, tienen una manera diferente de aprender.

Lo más triste de todo es que nuestro sistema educativo, no les pone a estos niños y a sus padres precisamente las cosas fáciles. Los docentes apenas saben de ello. Es lamentable que en la carrera, bueno creo que ahora se llama grado, de Magisterio, no existan asignaturas para los futuros profesores, donde se les hable de dislexia, de TDH y de muchas más dificultades con las que se van a encontrar en su labor profesional; es penoso que cuando hay profesores dispuestos a ayudar y entender a estos niños, el sistema y los recortes hagan que sea todo muy complicado.

Con todo ello y para concienciar a todo el mundo, la "Asociación Navarra de Dislexia" de la que mi amiga Iranzu es fundadora y actual presidenta, organizó el pasado sábado un torneo benéfico de padel en el club deportivo "Dale Padel" con la intención de que los "padeleros" como mi marido disfrutasen; todos aprendiésemos más sobre esta dificultad de aprendizaje y a la vez, poder recaudar fondos para poder acceder a tener mejores medios para ayudar a estos niños que, no somos conscientes de lo muchísimo que pueden llegar a sufrir.

Yo quise aportar mi granito de arena a la causa haciendo lo mejor que sé hacer: una tarta. Y en este caso que mejor que hacer tarta en forma de raqueta de padel. La forma no era exactamente como son las raquetas de padel, lo sé, porque el mango es mucho más estrecho. Pero como la idea era que por cada trocito de tarta se recaudase dinero, quise que saliesen cuantas más raciones mejor.


La tarta la hice con dos bizcochos: uno redondo y otro alargado con el que hice el mango. Ambos eran de vainilla y chocolate blanco rellenos de swiss merengue buttercream de caramelo y nutella y forrado de ganaché de chocolate blanco.

En la foto de izquierda a derecha, el campeón del mundo sub-18 Jose Carlos Gaspar; Amaia Iturri, psicóloga de la asociación, Iranzu Ostolaza, fundadora y presidenta de "Disnavarra" y Fran Rodriguez, socio de "Dale Padel".
Gracias a todos los organizadores por dejarme colaborar y sobre todo, un enorme beso y todo mi cariño a todos esos niños y niñas, padres y madres para los que del día a día del colegio, de las tareas, de aprender las tablas de multiplicar, los climas o los ríos de nuestro país puede llegar a ser absolutamente agotador.

Un besote y hasta el próximo día.
Helena

lunes, 21 de noviembre de 2016

Tarta Casco Vikingo

Hola buenos días.

Antes de contaros cositas de la tarta de hoy, quería daros las GRACIAS. Las gracias por todas las muestras de cariño que la semana pasada a raíz del 5º cumpleaños de este blog, me hicisteis llegar a través de mensajes aquí y de otras redes sociales. Es un gustazo sentirse tan querida de verdad. Así que miles de besos llenos de cariño.

Y ahora vamos al lío. Beatriz, hermana de mi amiga Iranzu, me llamó para decirme que de manera exprés iban a celebrar el cumpleaños de Julián, amiguito de su hijo mayor, con una fiesta sorpresa de temática vikinga y les apetecía que les hiciese una tarta.

Lo primero que pensé fue hacer un barco con sus vikingos modelados, pero como el tiempo era muy justito, al final me decanté por un sencillo pero resultón casco.

No sabeis como se "curran" las fiestas estas mamis: les prepararon en este caso cascos y escudos para todos, un barco vikingo donde cupiesen todos... ¡¡impresionate¡¡

El bizcocho era de chocolate negro relleno de swiss merengue buttercream de caramelo, que es perdición absoluta.

Los "cuernos" para evitar que pesasen mucho los hice falsos con poliespan forrado de fondant. El resto de los detalles los hice todos pintados a mano con colorantes en polvo, como si el casco estuviese sucio, para que le diesen más realismo.
Y como tengo permiso de la mami, os dejo una foto del cumplearo con su tarta (gracias Beatriz).

Espero que os haya gustado. Yo como siempre, me divertí muchísimo haciéndola.
Un besote
Helena

lunes, 14 de noviembre de 2016

5 años

Hola buenos días.

5 años. 5 preciosos años son los que el pasado viernes cumplió este blog.

Era el 11 de noviembre de 2011 (sí, casualidades de la vida 11 del 11 del 2011) cuando tras haber hecho un curso un par de meses atrás con Patricia de "Experimentos con azúcar" y volverme loca con las galletas decoradas, decidí compartir todo lo que iba haciendo en un blog.

Y así, sin conocimientos de blogger, sin saber hacia donde me conduciría todo esto, escribí mi primera entrada un viernes por la noche y le dí a "publicar".

5 años después y muchos cursos de formación de por medio; muchos sinsabores y otros momentos maravillosos; 5 años de muchas galletas y muchas, muchísimas tartas; una celiaquía diagnosticada entre medias; 5 años de mucha gente nueva: una genial, otra, no tanto (como todo en botica). 5 años después, este blog y el otro, "Disfrutando Sin Gluten" se han convertido en una parte fundamental de mi vida.

Con esta, serán 476 entradas las publicadas. Dos veces por semana hasta hace poquito que por diversos motivos, decidí publicar solamente los lunes. Mucho, mucho trabajo detrás. Todas las que tenéis un blog sabéis lo que implica.


En estos 5 años he visto surgir muchísimos blogs. Algunos, se han ido quedando por el camino. Otros como este, aquí seguimos.

Sí os digo la verdad, más de una vez he pensado en dejarlo. Pero en el fondo como os decía, este blog ya es una pequeña "parte de mí".

Ahora mismo la repostería creativa, al menos en Pamplona, ha pegado un bajón tremendo. Somos "ciudad de costumbres", ciudad clásica y bastante cerrada en la que mucha gente sigue pensando que las tartas decoradas son bonitas, pero malas. Y la idea de gastarse "X" dinero en una tarta a mucha gente le sigue pareciendo una pasada.

Ya no peleo por explicar la cantidad de horas de trabajo que llevan detrás. Ya no me sienta mal (bueno, eso no es del todo cierto) escuchar esto o aquello sobre las tartas y las galletas decoradas. Cada uno es muy libre de pensar lo que quiera y quien me tiene que valorar lo hace, así que con eso soy feliz.


A mi marido, mis hijos y mi familia; a mis amigas "reales" y a un puñadito de gente que gracias a este blog he conocido a través de la red (lo que daría por tomarme un café real con algunas de ellas). Y por supuesto, a todos aquellos que en algún momento de estos 5 años habéis depositado vuestra confianza en mi trabajo para celebrar "algo especial" y a todos aquellos que siempre me leéis y comentáis. Vosotros me mantenéis aquí. Así que gracias, GRACIAS por todo.


5 años. Y sinceramente, espero seguir aquí. Sin estrés. Con calma. Disfrutando de cada una de las tartas o galletas que siga haciendo.

Porque cada una de ellas para mí es especial. Porque cada una supone un nuevo reto, una nueva ilusión. Porque hace 5 años me enamoré de este mundo del fondant y lo sigo disfrutando si cabe, cada día más.

Un beso gigante y GRACIAS una vez más, gracias por estos 5 años.
Con todo mi cariño,
Helena

lunes, 7 de noviembre de 2016

Tarta Comunión clásica para Lorea (con receta)

Hola buenos días.

Aunque la época clásica de las comuniones es en primavera, hay colegios que deciden que todos los niños comulguen juntos y fuera de temporada. Y eso es lo que pasó con la comunión de Lorea, que se celebró apenas hace un mes.

Su padre se puso en contacto conmigo porque querían una tarta clásica, sencilla pero con un punto original. Y este punto se lo dí en el interior haciendo una "pink rainbow cake", traduciendo: una tarta con bizcochos teñidos en rosas degradados. Es una pena que no tengo foto del corte porque son realmente espectaculares.

Cuando se tiñe la masa de los bizcochos, es importante que la base de color de estos sea lo más clarita posible y aun así, hay que poner gran cantidad de colorante porque al hornearse, pierden parte del color inicial (no os asustéis si al teñir una masa os parece demasiado oscura, luego no será así).

Por ello, hice unos bizcochos prescindiendo de la yema del huevo y montando muchos las claras. De esta manera quedan unas masas muy muy blaquitas, ideales para colorear. Abajo os pongo la receta. 

Capas de los bizcochos tras ser honeadas
        
BIZCOCHO LAYER DE CLARAS PARA “RAINBOW”

Ingredientes (para molde de 18 cms)

270 gr de harina
30 gr de harina de maiz (Maicena)
1 cucharada de levadura en polvo
1/2 cucharadita de sal
300 ml de buttermilk*
4 claras de huevo
225 gr de azúcar
125 gr de mantequilla
Extracto de vainilla al gusto 
100 gr de chocolate blanco fundido
Colorantes elegidos para teñir la masa (en gel, no valen los líquidos)

*(El buttermilk se puede hacer casero, añadiendo una cucharada de vinagre a 300 ml de leche).


Elaboración

Precalentar el horno a 170º
Como siempre los ingredientes tienen que estar a temperatura ambiente. 

Tamizar las harinas, levadura y sal. Reservar

Batir el buttermilk, con las claras y el extracto de vainilla. Reservar

Mezclar la mantequilla con el azúcar hasta obtener una masa esponjosa.
Fundir el chocolate blanco en el microondas y añadirlo. 
Vamos añadiendo poco a poco la harina reservada, seguimos por la mezcla del buttermilk y claras, harina, butter y siempre acabamos con la harina.

Con el fin de que todos los bizcochos nos salgan igualados, pesamos la masa y dividimos la cantidad en 6 (o en el nº de bizcochos que queremos que nos salgan).

Una vez dividida la masa la ponemos en recipientes y coloreamos cada una de ellas (como la masa es muy blanquita, se colorean con muy poquita cantidad de colorante).

Como son bastante finos con 15-18 minutos de horneado (más o menos) bastará. Para comprobar que están hechos, meter un palillo y en cuanto salga limpio el bizcocho está listo.
 


A la hora de montarla, yo en este caso hice un swiss merengue buttecream de esencia de frambuesa pero lo dejé sin teñir para que al quedar blanquecito, hiciese contraste con los bizcochos teñidos en rosa.

Espero que os haya gustado la tarta y que os animéis a hacer este bizcocho porque además de riquísimo, queda espectacular por dentro. 

Si no os apetece cubrirlo con fondant, queda precioso también forrado por una crema de merengue suizo en el color que hayáis elegido.

Un besote y hasta el próximo lunes.
Helena